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19 años en México: cuando una experiencia se convierte en vida

Una maleta abierta representa el viaje entre Brasil y México y una historia de vida construida a lo largo de 19 años
Hay viajes que nos llevan a otro lugar. Y hay otros que, con el tiempo, nos ayudan a descubrir dónde está nuestra casa.

Hoy cumplo 19 años en México. 🇲🇽❤️🇧🇷

Llegué el 18 de julio de 2007 con algunas maletas, muchas expectativas y la idea de vivir una experiencia internacional. Imaginaba nuevos desafíos, aprendizajes y una etapa diferente en mi carrera. Lo que nunca imaginé fue que aquella experiencia terminaría convirtiéndose en mi vida.

Vine para vivir una experiencia internacional. México terminó convirtiéndose en mi vida.

El país que me recibió

En estos 19 años, México me recibió, me enseñó, me retó y me permitió crecer como profesional y, sobre todo, como persona. Aquí enfrenté cambios, construí proyectos, aprendí a mirar el mundo desde otras perspectivas y descubrí que pertenecer a un lugar no depende solamente de dónde nacimos.

También aquí construí amistades, recuerdos, aprendizajes y una parte muy importante de quien soy. Son casi dos décadas formadas por personas, conversaciones, sabores, viajes, celebraciones, días difíciles y tantos momentos cotidianos que, sin que uno se dé cuenta, terminan formando una vida.

Profundamente brasileño, con México en el corazón

Sigo siendo profundamente brasileño. Brasil está en mis raíces, en mi manera de sentir, en mis recuerdos y en muchas de las cosas que me definen. Pero después de tantos años también llevo a México en el corazón.

Aprendí que una identidad no necesita sustituir a la otra. Puede ampliarse. Podemos conservar el lugar de donde venimos y, al mismo tiempo, agradecer profundamente al lugar que nos recibió. Hoy me reconozco en esa mezcla, en los afectos que atraviesan fronteras y en la posibilidad de sentirme en casa en más de un país.

Gracias, México

Cuando miro hacia atrás, pienso en aquel Sergio que llegó en 2007 sin saber todo lo que estaba por comenzar. Las maletas eran pocas. Las expectativas, muchas. La historia que sería construida aquí todavía era imposible de imaginar.

Hoy solo puedo agradecer. Gracias, México, por tanto. Por tu gente, tu cultura, tus sabores, las oportunidades, los aprendizajes y por hacerme sentir en casa.

Diecinueve años después, sigo siendo un brasileño que tuvo la suerte de construir una parte enorme de su vida en México. Y eso siempre será motivo de orgullo, cariño y gratitud. 🥰

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